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¿Cuántos niños esclavos trabajan para ti?

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Uno de los factores de riesgo más común dentro de las actividades de esclavitud sexual y comercial en los menores es la transmisión de infecciones sexuales.
Según estimaciones de la organización Humanium, no pasa un solo segundo en el que, alrededor de todo el mundo, un niño sea violado, torturado o abusado.

Muchos de los productos que consumimos en la actualidad, son producidos por niños en
condición de explotación en diversos lugares del mundo. Conocemos algo de la huella de
carbono, o la huella de agua, pero ¿qué hay de la huella de esclavitud?

Slavery Footprint (Huella de esclavitud) es una página creada por Justin Dillon, quien
trabaja en la organización Made In a Free World, que se dedica a promocionar cadenas de
suministro transparentes y humanas.

(Mire acá el especial RS sobre esclavitud infantil)

El proyecto más grande de la organización actualmente se centra en algunas regiones de
la india y tiene que ver con la extracción de la mica, en minas de las que proviene el 60%
del producto a nivel mundial y en la que son niños los que se encargan de extraerla en
condiciones pésimas laborales y de salubridad.

La mayoría de estos niños hacen parte de familias y grupos altamente vulnerables debido
a sus situaciones económicas y sociales, sin ninguna estructura alrededor que proteja sus
derechos y les permita un mínimo nivel de justicia.

Según investigaciones de la organización, es posible que a nivel internacional muchas de
las empresas que trabajan con estas cadenas de suministro no sean intencionalmente
cómplices, ya que no tienen el conocimiento sobre los trabajos y condiciones que
desempeñan directamente en esas minas, pero la idea es que se den cuenta del aporte
que hacen a mantener esto y hagan cambios estructurales para evitarlo.

Si los consumidores están dispuestos a cambiar frente a su huella de esclavitud, las
empresas también se verán obligadas a hacerlo.

¿Qué es la mica?
Es un producto comprado por diferentes multinacionales alrededor de todo el mundo
(muy usado en cosméticos para asimilar brillos metalizados), pero para los niños de la
India se traduce en esclavitud.

Para Dillon, esto es una muestra de la pobreza extrema llevada al absoluto extremo.
Las personas que trabajan en estas minas son obligadas a trabajar en las peores
condiciones y prácticamente sin descanso.

Datos de la organización Made In a Free World señalan que, bajo esta condición, se
encuentran más de 29 millones de personas en el mundo, que bien podrían ser
considerados esclavos.

Para combatir esta nueva esclavitud, hay muchas acciones que se pueden realizar a nivel
global. Aplicar un cambio de actitudes respecto al consumo puede ser una manera de
reducir esta situación.

La idea de Slavery Footprint es buscar que los consumidores pequeños o la gente común
sea consciente y piense dos veces antes de hacer ciertas compras a empresas cuya cadena de suministro no es clara o tiene malas prácticas.

Actualmente, Slavery Footprint cumple su cuarto aniversario y ha recibido 24 millones de
usuarios de diferentes países.

(Mire acá el especial RS sobre esclavitud infantil)

A cambiar los hábitos
Bajo la premisa “¿Quieres saber cuántos esclavos trabajan para ti?” han logrado tener una gran audiencia que empieza a crear conciencia sobre los productos que consumen y el daño que le hacen a los niños y jóvenes de manera indirecta en países como la India.

En el sitio web de Slavery Footprint, las personas pueden ver un aproximado de las
personas que están trabajando en esclavitud para ellas, de acuerdo con los hábitos de
consumo individuales, y así mismo pueden ver de qué manera pueden ayudar a que esto
no se siga dando.

Por otro lado, la esclavitud no es un problema exclusivo de las fábricas en la India. Se da
también en los campos de Uzbekistán y las plantaciones de palma en Bangladesh, por
ejemplo.

En la página de Made In a Free World hay un listado largo de empresas de las que su
cadena de suministro ha sido comprobada y no cuentan con esclavitud dentro de ellas, en
las que todas las personas, consumidoras o empresarias, pueden dirigirse para saber que
están realizando sus compras de manera responsable y ética.

(Mire acá el especial RS sobre esclavitud infantil)